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NARC (Arcade/PS2) – Retro Bits

En esta ocasión vamos a recordar NARC para recreativas. Este juego fue diseñado por Eugene Jarvis, quien también hizo Robotron 2084 y Defender, y fue programado por George N. Petro, quien después dirigiría Terminator 2: The Arcade Game. NARC apareció en recreativas en 1988 y fue distribuido por Williams Electronics.

Es un juego ‘arcade’ de disparos inspirado en las películas de acción de los ochenta. Parece una mezcla entre Robocop, Miami Vice y cualquier película policiaca de Stallone. Destaca su mensaje antidrogas y su violencia extrema, se nota que éste es un video juego hecho durante la época donde aparecía la leyenda “Winners don’t use drugs” (Los ganadores no usan drogas) antes del inicio de varios juegos.

Los personajes principales se llaman Max Force y Hit Man, unos agentes anti narcóticos que tienen como misión acabar con Mr. Big, el cabecilla de una red de narcotráfico y de una organización terrorista.

Empiezas limpiando las calles de vendedores de droga y destruyendo laboratorios clandestinos. Cuentas con un rifle y un lanzamisiles, el lanzamisiles es muy poderoso, con el puedes despedazar a los malhechores, al dispararles con esta arma literalmente los haces pedazos, debido a esto, su uso es limitado para no facilitar tanto el juego.

Hay un botón para agacharte y dispararle a tus enemigos en las rodillas, ustedes saben, para hacerlos sufrir un poco más antes de matarlos. Por otro lado, agacharte resulta útil cuando te atacan perros que defienden a los traficantes, y sí, también puedes hacer pedazos a estos secuaces caninos.

Aparte de los traficantes comunes y corrientes, te enfrentas a padrotes, prostitutas y payasos psicópatas, vaya, todos son el cliché del villano callejero de la década de los ochenta. Normalmente todo se resuelve en un gran baño de sangre, pero en algunas situaciones el juego te permite arrestar a los criminales. De hecho, arrestarlos te da más puntos que masacrarlos, pero para ser sincero, fuera de una mayor puntuación, el juego no te da muchos incentivos para evitar el derrame de sangre.

En cuestión gráfica el juego sobresale por la cantidad de enemigos que aparecen en pantalla y porque los puedes despedazar y llenar todo el terreno con brazos y piernas. El estilo visual utiliza imágenes digitalizadas de actores, como las que después aparecerían en juegos como Pit Fighter o Mortal Kombat, solo que aquí no se ven tan detalladas, supongo que esto se debe a que todavía no estaban tan familiarizados con esta tecnología y porque, al tener tantos personajes en pantalla simultáneamente, no se podía darles tanto detalle a cada uno.

En lo personal, yo recuerdo que la primera vez que supe de NARC, fue por la primera película de las Tortugas Ninja, la que salió en 1990, ahí aparece, de manera prominente, el gabinete para recreativas del juego. Otro detalle a destacar del gabinete de NARC es que tenía el eslogan “Say no to drugs!” (Di no a las drogas) a lado del título.

No voy a decir que sea malo o hipócrita el mensaje anti drogas que tiene este juego, a final de cuentas esto es producto de su época y de las políticas del presidente Reagan. Pero resulta curioso cómo se sataniza el uso de las drogas y por, otro lado, se hace apología y se justifica la violencia extrema. También hay que hacer honestos y decir que este juego fue hecho para entretener, y no entrar en debates o prestarse para discusiones profundas, se nota que el estilo que está buscando emular es el de las películas de acción ochenteras, e insisto, es un producto de su época.

Como dato adicional, Rare, estudio famoso por hacer Donkey Kong Country, estuvo a cargo de desarrollar la versión para NES de NARC.  A pesar de tener una menor calidad gráfica, esta versión mantuvo casi toda la violencia y sangre que aparecía en el juego original, el único cambio que se hizo, a petición de Nintendo, fue el de eliminar referencias a drogas específicas.

Este título no lo llegué a jugar en recreativas pero lo pude probar gracias a la compilación Midway Arcade Treasures 2 que salió para Gamecube, Playstation 2 y Xbox. Es una versión fiel a la original, he leído que esta emulación tiene fallos en el sonido pero, en lo personal, yo no noté ningún error en el juego.

En el 2005 hicieron un ‘remake’ que lleva el mismo nombre y las voces del juego están interpretadas por actores como Michael Madsen (Mr. Blonde en Reservoir Dogs) y Ron Perlman (Hellboy). Esta versión presenta la acción en un mundo abierto en tercera persona, tratando de imitar un poco lo que había hecho Grand Theft Auto III. A este ‘remake’ le fue muy mal con la crítica, pasó sin pena ni gloria, lo único que llegó a llamar la atención fue que podías quedarte con la droga incautada y usarla para obtener beneficios durante el juego. Pero como no fue muy exitoso esta controversia se disipó rápidamente.

NARC es un juego repetitivo que te permite masacrar jipis, drogadictos, traficantes, payasos, con la justificación moral de que estás limpiando las calles de drogas y toda la escoria que las rodea. No siento que el tiempo haya tratado tan bien a este juego, no es horrible, ni su jugabilidad es mala, simplemente no es lo suficientemente memorable. Creo que le falta sentido del humor o estar más consciente de las ironías que presenta. El factor nostalgia es un buen aliado de este juego, eso y el hecho de que no es muy largo, lo puedes acabar en menos de media hora.

¿Ustedes llegaron a jugarlo en maquinitas o en su versión para Nintendo? Comenten y recuerden este juego con nosotros.

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Total Carnage (Arcade/Xbox) – Retro Bits

Es una secuela del popular Smash TV, el cual estaba situado en el futuro y parodiaba los programas de concursos. Donde para ganar equipos de sonido o videocaseteras tenías que eliminar hordas de enemigos.

Total Carnage fue lanzado para recreativas por Midway en 1992, Mark Turmell fue uno de los diseñadores del juego, al año siguiente fue uno de los creadores del exitoso NBA Jam.

Aquí el objetivo es diferente, ya no estás confinado a un estudio de televisión, ahora se enfoca en parodiar la Guerra del Golfo y a Sadam Hussein.  El villano es el General Akhboob, un dictador de medio oriente quien se encuentra experimentando para crear un ejército de mutantes. Los protagonistas Captain Carnage y Major Mayhem se infiltran en la base del General para detener sus planes y rescatar a los rehenes.

Como dato curioso Ed Boon, el co creador de Mortal Kombat, es quien presta su voz al villano General Akhboob.

Al igual que en Smash TV, la jugabilidad utiliza dos ‘sticks’ con uno mueves a tu personaje y con el otro le das dirección a tus disparos, también puedes lanzar bombas. Es muy parecido a como se controla el clásico Robotron.

Lo mejor de Total Carnage es que cumple con las expectativas creadas por su mismo título, el juego es una masacre, es muy atascado, te atacan una gran cantidad de enemigos al mismo tiempo, tienes diferentes armas para deshacerte de ellos convirtiéndolos en manchas de sangre.

Hay jefes a los que les tienes que sacar los ojos, la lengua, reventarles el cerebro, pelear con su sangre. Queda de más decir que aquí no hay nada sutil.

Otro punto a favor del juego es su gran sentido del humor, todo es exagerado, es imposible tomarlo en serio. Te dan bonificaciones por “destruir objetos grandes”, el villano alega que no está haciendo bombas nucleares, solo son granjas para ordeñar leche, los protagonistas son el prototipo de estrella de acción de los ochenta, musculosos llenos de esteroides. Todo se siente como una gran obra kitsch.

Hay un error en el juego ya que te prometen una recompensa después de terminar el “Domo del placer” juntando todos los tesoros, pero los juntes o no recibes el mismo final. Esto se debió a un error de programación y dejaron como final único donde festejas tu victoria junto con mujeres en bikini. Tiempo después se descubrió, en el código del juego, la pantalla del final que debías recibir al no recolectar todos los tesoros, es la misma imagen pero sin las mujeres en bikini a tu lado.

En 1993 apareció una versión para Super Nintendo la cual cuenta con gráficos inferiores, lo cual es de esperarse, y con menos sangre, algo muy común en las versiones de este tipo de juegos que hacían para la consola. Aquí ya no puedes deshacer a tus enemigos y ver toda la sangre, simplemente se disuelven en una masa verde. Es una buena versión, en cuanto a jugabilidad se refiere, pero queda a deber con la poca sangre mostrada ya que es importante para el objetivo de la sátira que intenta realizar el juego.

Total Carnage no fue tan exitoso como Smash TV pero se ha mantenido un poco vigente en algunas recopilaciones como Midway Arcade Treasures 2 para Playstation 2 y Xbox, así como Midway Arcade Origins para Playstation 3 y Xbox 360.

En lo personal prefiero más Smash TV, su concepto de programa de televisión extremo se presta para momentos bizarros y un mejor sentido del humor. También lo prefiero porque fue el primero que jugué de la serie y tengo gratos recuerdos de la versión para Super Nintendo.

Total Carnage es una secuela llena de sangre y de humor negro que vale la pena checar si eres fanático de Smash TV, siento que el nombre tan diferente entre ambos puede ocasionar que la gente no los relacione tanto, aparte de que son juegos muy viejos, de principios de los noventa. Pero son frenéticos, un tanto bizarros y con mucha acción así que no hay excusa para no darles una oportunidad.

¿Ustedes conocían Total Carnage? ¿Llegaron a jugar la versión para recreativas o la de Super Nintendo? Comenten y recuerden este juego con nosotros.

Hard Drivin’ (Arcade/Xbox) – Retro Bits

Lanzado en 1989 era catalogado como el mejor simulador de manejo ya que cuenta con gráficos poligonales y el gabinete tenía llave para encender el vehículo, palanca de cambios y clutch. En su tiempo requería de cuatro procesadores para poder generar la geometría en 3D.

Hard Drivin’ fue planeado para ser una simulación de manejo. Todo se hizo alrededor de un volante que daba retroalimentación al conductor, esto significa que el volante simulaba el contacto con el asfalto y en cómo reaccionaba en distintas situaciones.

Otro punto importante para los desarrolladores era al motor físico del juego, su intención era que todo se sintiera real. Pasaron desde 1985 hasta 1988 intentando que el juego fuera tan auténtico que se convirtiera en un entrenamiento para enseñar a manejar. Esta idea tuvo que ser descartada porque Atari no se encontraba bien financieramente hablando y dudaban que fuera a tener un éxito comercial si se enfocaban solo a venderlo para escuelas de manejo.

Ya con la jugabilidad lista, se propusieron convertirlo en el juego más real hasta el momento, pero agregaron elementos exagerados para que los jugadores pudieran experimentar y hacer locuras con el motor físico. Para eso agregaron una pista de acrobacias y una pista de carreras. La pista principal no está basada en un circuito real pero el puente lo hicieron para homenajear al que sale en la película The Blues Brothers.

Para ser un juego de recreativas se aprecia que el mando es muy sensible, con facilidad pierdes el control y se patina el automóvil. No es como los demás juegos ‘arcade’ donde te la pasas pisando el acelerador a fondo, aquí te penalizan si haces eso, requieres de mucha paciencia para no perder el control del vehículo.

Hard Drivin’ no es un juego para los que quieren acción al volante, ser paciente y mucha practica es lo que necesitas para dominar este juego. Fue revolucionario para su época ya que el uso de la física y de los gráficos poligonales no era algo tan común. Lo más cercano eran juegos que solo usaban vectores. Ya después muchos siguieron su ejemplo y los entornos poligonales se volvieron más populares en los noventa. Actualmente sigue siendo un juego difícil, puede llegar a ser frustrante, también se puede decir que ofrece poca variedad, pero vale la pena recordarlo porque fue pionero en su género.

Tuvo varias secuelas incluyendo Race Drivin’ y Hard Drivin’ II, eventualmente hicieron una versión “educativa” del juego llamada AGC Mobile Operations Simulation, donde armaron un gabinete con cinco monitores para simular un campo de visión de 225 grados, también incluía cinturón de seguridad e interruptores para prender y apagar las luces del vehículo, esto con el propósito de entrenar a policías estadounidenses. Esta simulación permitía conectar hasta ocho unidades para realizar tareas en equipo.

¿Ustedes llegaron a jugar Hard Drivin o alguna de sus secuelas? Comenten y recuerden esta reliquia poligonal con nosotros. Hasta la próxima.

 

San Francisco Rush 2049 (arcade/xbox) – Retro Bits

San Francisco Rush 2049 es la secuela futurista de San Francisco Rush. La mejor versión que salió fue para el Dreamcast de Sega, la cual era muy fiel a la versión de ‘arcade’ y agregaba varios extras que no se encontraban en la versión original.

El esquema de control no cambia mucho con el aspecto futurista. Los vehículos se sienten muy parecidos a San Francisco Rush, el mayor cambio consiste en unos alerones con los que puedes planear durante los saltos más pronunciados. También se agregan armas para detener un poco a tus rivales. Otro aspecto novedoso es la personalización, puedes elegir los neumáticos, las alas, el peso y el color de tus vehículos.

Hay un modo de acrobacias el cual explota al máximo los alerones que agregaron a los vehículos. Aquí tienes que hacer maniobras peligrosas y utilizar las alas para garantizar un aterrizaje exitoso. Estos modos explotan la física del juego, la cual es muy exagerada y se presta para colisiones e incidentes espectaculares. Se dieron cuenta que eso experimentaban los jugadores en juegos pasados de la serie y lo implementaron como modos específicos.

El mayor cambio del juego es el aspecto visual, el ‘look’ futurista y todo el concepto salido de ciencia ficción hacen que San Francisco se vea como un entorno completamente nuevo. El azul y los tonos púrpura sobresalen en la gama de colores del juego.

San Francisco Rush 2049 sobresale porque ya no sólo es un juego de carreras, agrega modos de acrobacia y de combate para darle variedad a la fórmula. Durante las carreras sigue fomentando la exploración de las pistas pero ya no es lo único que garantiza la rejugabilidad del título. Es una gran secuela que mejora en todos los aspectos al original y logra tener una identidad propia.

 

 

Race Drivin’ (arcade) – Retro Bits

Race Drivin’ es de los primeros juegos de carreras que probé con gráficos poligonales, apareció en arcades en 1990 y es secuela de Hard Drivin’. Lo que me sorprendía en su momento es el realismo y su atención al detalle. Era un juego tan clavado que te pedía que encendieras el motor y pusieras la marcha en drive. De hecho el gabinete arcade incluía un volante ‘force feedback’ que reaccionaba al entorno y una llave para encender tu vehículo.

En la pista te encuentras con rivales y también hay tráfico, tienes que esquivarlo con cuidado porque es de esas carreteras que te obligan a rebasar en el carril de sentido contario y aquí cualquier choque deshace tu vehículo. También era muy novedosa la vista en primera persona, era parte de la inmersión en el juego que buscaban los desarrolladores.

El juego trata de ser realista, te castiga si presionas el acelerador a fondo, pero agregaron detalles muy chistosos, al chocar con una vaca o con un granero. solo oyes un mugido. Es de esos momentos que hacen al juego memorable, estoy seguro que cualquiera que lo haya jugado y haya explorado un poco la pista se fue contra la vaca.

En la pista original encuentras un circuito de carreras y uno para hacer acrobacias. Lo chistoso es que la física que quiere ser realista del juego afecta un poco las acrobacias, puedes hacer un gran salto, la física hace que el auto caiga un tanto inclinado y terminas destrozándolo. Aunque sí se pueden hacer sin chocar, tiene su reto y hasta las mismas colisiones son gratas, el hecho que haya una repetición instantánea para poder apreciarlas significa que son parte de la diversión.

Al inicio también puedes elegir una pista de autocross y una  de super acrobacias. Sirven para darle variedad al juego pero todo esto lo experimentas de alguna manera u otra en la pista original. Así que solo es para que tengas más opciones, no cambia la mecánica del juego.

Race Drivin’ es un juego muy realista para su época, se enfoca en detalles que los demás juegos en su vida imaginaron. Cuando pierdes es porque se te acaba la gasolina. Le falta variedad y más pistas, eso es un hecho, se siente como si fuera una demostración técnica de lo que se iba a poder hacer en un futuro. Lo bueno es que los desarrolladores lograron que el sistema de juego fuera divertido y que la experiencia sea memorable.