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Fast RMX (Nintendo Switch) – Reseña

Es un juego independiente desarrollado por Shin’en Multimedia, y es el tercera parte de una serie de carreras con naves futuristas que inició en el Wii con Fast Racing League.

Al igual que las dos entregas anteriores este título solo se encuentra de manera descargable y es uno de los juegos de lanzamiento para el Nintendo Switch.

Fast RMX es un juego que se inspira en títulos como Wipeout, F-Zero y Extreme-G. Básicamente el concepto es carreras futuristas en alta velocidad. A diferencia de Wipeout y de Extreme-G, aquí no hay armas para detener a tus rivales, pero hay rampas y orbes que aumentan tu velocidad.

Para ser un juego descargable hay una buena cantidad de contenido, cuenta con 15 naves y 10 copas a disputar, cada una con tres pistas disponibles. Hay tres niveles de dificultad (novato, avanzado y experto), carreras en línea y una modalidad llamada ‘Hero’. Este es un juego difícil, desde que empiezas en novato debes familiarizarte con cada pista para ser exitoso.

El sistema de rampas es un tanto interesante, hay dos colores, azul y amarillo, la energía de tu nave debe de coincidir con estos colores para que te ayuden a acelerar de lo contrario te frenarán un poco. Cambiar la energía de tu nave es sencillo solo tienes que presionar el botón X. Las orbes que recolectas también te ayudan para acelerar y estas son activadas con el botón R.

El juego te da una gran sensación de velocidad, lo bueno es que el control responde y siempre te sientes al mando de la situación. Los botones ZL y ZR sirven para que tu nave se incline un poco en las curvas y tomarlas sin perder el control.

El diseño de las pistas también es importante para la jugabilidad ya que suelen contar con el espacio suficiente para maniobrar. Las treinta pistas se sienten variadas y cada una cuenta con peligros diferentes, en algunas caen meteoritos, en otras hay robots complicando tu camino, etcétera.

El multijugador de pantalla dividida te permite competir contra cuatro amigos. El multijugador local (conectándote con otras consolas) te permite competir contra ocho personas y jugando en línea también te permite competir contra ocho. En mi experiencia jugando ‘online’ la conexión ha sido bastante estable, sin ‘lag’ y preservando la velocidad del juego.

Lo único malo es que el juego en línea no te deja elegir contra quién vas a jugar, simplemente votas por una pista y compites contra gente aleatoria. En un futuro lanzarán una actualización gratuita donde ya podrás armar retas en línea con gente de tu lista de amigos, también se agregará un modo a contrarreloj para ir compitiendo contra tus mejores récords.

La modalidad ‘Hero’ es igual que las carreras normales pero tiene una variante, tu barra de aceleración se convierte también en un indicador del daño que puede recibir tu vehículo. Si la barra está casi vacía, cualquier golpe puede destrozarte y terminar la carrera. Así que debes ser más cuidadoso a la hora de activar el botón que te da aceleración extra y recolectar la mayor cantidad de orbes posibles. Es una dinámica parecida a la barra de energía de F-Zero.

Gráficamente es de los juegos que más destacan en el lanzamiento del Switch. Las carreras en escenarios lluviosos son muy vistosas. Para los que tienen vista de águila el juego corre establemente a 60 cuadros por segundo y tiene una resolución de 1080p.

Fast RMX es un juego rápido que presenta un buen reto. Dominar las treinta pistas disponibles no es nada fácil. Puede ser que algunos duden de él por ser un juego independiente pero les puedo asegurar que se ve y se controla como un juego de primera. Nunca se siente barato.

Lo único que le falta es un poco de carisma, no es como F-Zero que uno hasta conoce a los pilotos. Pero esto se olvida rápidamente con todo el contenido que ofrece, el cual es suficiente para mantenerte entretenido un buen rato, al menos de aquí hasta que se amplíe un poco más el catálogo del Switch.

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Hard Drivin’ (Arcade/Xbox) – Retro Bits

Lanzado en 1989 era catalogado como el mejor simulador de manejo ya que cuenta con gráficos poligonales y el gabinete tenía llave para encender el vehículo, palanca de cambios y clutch. En su tiempo requería de cuatro procesadores para poder generar la geometría en 3D.

Hard Drivin’ fue planeado para ser una simulación de manejo. Todo se hizo alrededor de un volante que daba retroalimentación al conductor, esto significa que el volante simulaba el contacto con el asfalto y en cómo reaccionaba en distintas situaciones.

Otro punto importante para los desarrolladores era al motor físico del juego, su intención era que todo se sintiera real. Pasaron desde 1985 hasta 1988 intentando que el juego fuera tan auténtico que se convirtiera en un entrenamiento para enseñar a manejar. Esta idea tuvo que ser descartada porque Atari no se encontraba bien financieramente hablando y dudaban que fuera a tener un éxito comercial si se enfocaban solo a venderlo para escuelas de manejo.

Ya con la jugabilidad lista, se propusieron convertirlo en el juego más real hasta el momento, pero agregaron elementos exagerados para que los jugadores pudieran experimentar y hacer locuras con el motor físico. Para eso agregaron una pista de acrobacias y una pista de carreras. La pista principal no está basada en un circuito real pero el puente lo hicieron para homenajear al que sale en la película The Blues Brothers.

Para ser un juego de recreativas se aprecia que el mando es muy sensible, con facilidad pierdes el control y se patina el automóvil. No es como los demás juegos ‘arcade’ donde te la pasas pisando el acelerador a fondo, aquí te penalizan si haces eso, requieres de mucha paciencia para no perder el control del vehículo.

Hard Drivin’ no es un juego para los que quieren acción al volante, ser paciente y mucha practica es lo que necesitas para dominar este juego. Fue revolucionario para su época ya que el uso de la física y de los gráficos poligonales no era algo tan común. Lo más cercano eran juegos que solo usaban vectores. Ya después muchos siguieron su ejemplo y los entornos poligonales se volvieron más populares en los noventa. Actualmente sigue siendo un juego difícil, puede llegar a ser frustrante, también se puede decir que ofrece poca variedad, pero vale la pena recordarlo porque fue pionero en su género.

Tuvo varias secuelas incluyendo Race Drivin’ y Hard Drivin’ II, eventualmente hicieron una versión “educativa” del juego llamada AGC Mobile Operations Simulation, donde armaron un gabinete con cinco monitores para simular un campo de visión de 225 grados, también incluía cinturón de seguridad e interruptores para prender y apagar las luces del vehículo, esto con el propósito de entrenar a policías estadounidenses. Esta simulación permitía conectar hasta ocho unidades para realizar tareas en equipo.

¿Ustedes llegaron a jugar Hard Drivin o alguna de sus secuelas? Comenten y recuerden esta reliquia poligonal con nosotros. Hasta la próxima.

 

Cruis’n USA (Nintendo 64) – Retro Bits

Es un juego de carreras desarrollado por Midway que apareció para recreativas en 1994. Originalmente estaba planeado para ser un juego de lanzamiento del Nintendo 64, esta versión fue desarrollada por Williams y salió unos meses después que la consola, en diciembre de 1996.

Este juego dista mucho de ser un clásico pero tiene cierto encanto. Es como la comida chatarra, sabes que no es buena para ti pero a veces se te antoja, eso pasa con Cruis’n USA, sabes que hay mejores opciones pero a veces se te antoja un juego sencillo sin complicaciones.

La premisa consiste en recorrer los Estados Unidos de San Francisco hasta Washington por carretera.

Las pistas no son circuitos en tercera dimensión, son como las de los juegos ochenteros donde simplemente avanzas, te va apareciendo el camino y esquivas obstáculos moviendo el carro a izquierda o derecha.

Los vehículos son poligonales y algunos elementos de la pista también lo son. No tienen licencia de automóviles reales pero hay uno inspirado en Ferrari, otro en un Dodge y así sucesivamente. Hay unos secretos como un camión de escuela y una patrulla. Todos son carros genéricos pero se ven muy bien. La verdad es que no hay tanta diferencia entre controlar uno y otro. Cada que terminas el modo de atravesar los Estados Unidos adquieres el mismo auto pero de diferente color, la ventaja es que estos autos son más rápidos que el modelo original.

Hay tres opciones para la cámara del juego. Una que se ve en primera persona, otra que se ve detrás del vehículo y otra también detrás del vehículo pero un poco más alejada. En lo personal la mejor cámara es la que se encuentra más alejada porque te da mayor tiempo para reaccionar ante el tráfico que viene en sentido contrario y demás obstáculos.

Hay un problema, muy común en juegos de esta generación, que es el ‘pop up’, muchas veces conforme avanzas el camino no se ve hasta que te acercas demasiado, da la sensación de que aparece de repente.

Puedes elegir entre varias canciones durante la carrera, es música genérica, sobresalen las pistas de ‘surf’, también hay música pop y ‘house’. No es tan buena la banda sonora pero al menos es pegajosa.

Me parece muy atractivo que cuando pones tus iniciales para guardar tus mejores tiempos lo haces en una máquina para hacer placas.

En la versión de Nintendo 64 censuraron algunas cosas de la versión arcade: La chica que te da tu trofeo al terminar cada carrera sale en playera y no en traje de baño, también quitaron los animales que podías atropellar en la carretera.

Cruis’n USA es un juego carismático y que es bueno para perder el rato de vez en cuando. No necesita que le dediques mucho tiempo para dominarlo. Es fácil de aprender a jugar, literalmente solo aceleras y esquivas a tus rivales o al tráfico. Después aparecieron dos secuelas Cruis’n World y Cruis’n Exotica, ambas para recreativas y para Nintendo 64. En el 2007 apareció otra secuela para Wii titulada simplemente Cruis’n la cual era una versión del juego de maquinitas de The Fast and the Furious pero ya sin la licencia de la película.

 

San Francisco Rush 2049 (arcade/xbox) – Retro Bits

San Francisco Rush 2049 es la secuela futurista de San Francisco Rush. La mejor versión que salió fue para el Dreamcast de Sega, la cual era muy fiel a la versión de ‘arcade’ y agregaba varios extras que no se encontraban en la versión original.

El esquema de control no cambia mucho con el aspecto futurista. Los vehículos se sienten muy parecidos a San Francisco Rush, el mayor cambio consiste en unos alerones con los que puedes planear durante los saltos más pronunciados. También se agregan armas para detener un poco a tus rivales. Otro aspecto novedoso es la personalización, puedes elegir los neumáticos, las alas, el peso y el color de tus vehículos.

Hay un modo de acrobacias el cual explota al máximo los alerones que agregaron a los vehículos. Aquí tienes que hacer maniobras peligrosas y utilizar las alas para garantizar un aterrizaje exitoso. Estos modos explotan la física del juego, la cual es muy exagerada y se presta para colisiones e incidentes espectaculares. Se dieron cuenta que eso experimentaban los jugadores en juegos pasados de la serie y lo implementaron como modos específicos.

El mayor cambio del juego es el aspecto visual, el ‘look’ futurista y todo el concepto salido de ciencia ficción hacen que San Francisco se vea como un entorno completamente nuevo. El azul y los tonos púrpura sobresalen en la gama de colores del juego.

San Francisco Rush 2049 sobresale porque ya no sólo es un juego de carreras, agrega modos de acrobacia y de combate para darle variedad a la fórmula. Durante las carreras sigue fomentando la exploración de las pistas pero ya no es lo único que garantiza la rejugabilidad del título. Es una gran secuela que mejora en todos los aspectos al original y logra tener una identidad propia.

 

 

Race Drivin’ (arcade) – Retro Bits

Race Drivin’ es de los primeros juegos de carreras que probé con gráficos poligonales, apareció en arcades en 1990 y es secuela de Hard Drivin’. Lo que me sorprendía en su momento es el realismo y su atención al detalle. Era un juego tan clavado que te pedía que encendieras el motor y pusieras la marcha en drive. De hecho el gabinete arcade incluía un volante ‘force feedback’ que reaccionaba al entorno y una llave para encender tu vehículo.

En la pista te encuentras con rivales y también hay tráfico, tienes que esquivarlo con cuidado porque es de esas carreteras que te obligan a rebasar en el carril de sentido contario y aquí cualquier choque deshace tu vehículo. También era muy novedosa la vista en primera persona, era parte de la inmersión en el juego que buscaban los desarrolladores.

El juego trata de ser realista, te castiga si presionas el acelerador a fondo, pero agregaron detalles muy chistosos, al chocar con una vaca o con un granero. solo oyes un mugido. Es de esos momentos que hacen al juego memorable, estoy seguro que cualquiera que lo haya jugado y haya explorado un poco la pista se fue contra la vaca.

En la pista original encuentras un circuito de carreras y uno para hacer acrobacias. Lo chistoso es que la física que quiere ser realista del juego afecta un poco las acrobacias, puedes hacer un gran salto, la física hace que el auto caiga un tanto inclinado y terminas destrozándolo. Aunque sí se pueden hacer sin chocar, tiene su reto y hasta las mismas colisiones son gratas, el hecho que haya una repetición instantánea para poder apreciarlas significa que son parte de la diversión.

Al inicio también puedes elegir una pista de autocross y una  de super acrobacias. Sirven para darle variedad al juego pero todo esto lo experimentas de alguna manera u otra en la pista original. Así que solo es para que tengas más opciones, no cambia la mecánica del juego.

Race Drivin’ es un juego muy realista para su época, se enfoca en detalles que los demás juegos en su vida imaginaron. Cuando pierdes es porque se te acaba la gasolina. Le falta variedad y más pistas, eso es un hecho, se siente como si fuera una demostración técnica de lo que se iba a poder hacer en un futuro. Lo bueno es que los desarrolladores lograron que el sistema de juego fuera divertido y que la experiencia sea memorable.

San Francisco Rush The Rock (Arcade) – Retro Bits

San Francisco Rush es un juego de carreras desarrollado por Atari y distribuido por Midway en 1996 para maquinitas. La versión The Rock salió en 1997, incluía una pista en Alcatraz y cuatro vehículos nuevos. El control del juego me recuerda un poco a Cruisn’ USA, aunque aquí los circuitos te dan mayor libertad y no se siente nada lineal.

El juego se distingue por tener muchos caminos secretos en sus pistas, puedes salirte de la carretera y entrar al metro por ejemplo o recorrer azoteas. También se distingue por sus gráficos poligonales y por el daño físico que les puedes ocasionar a los vehículos.

En su momento, el juego se veía muy bien, en los automóviles se refleja el cielo, San Francisco está muy bien recreado y aprovecha la estructura de la ciudad. Sobre todo con estas calles inclinadas que sirven como rampas. La ciudad le da toda la personalidad al juego.

Otro detalle que me parece fundamental es que podías elegir la música durante la carrera. Tienes la opción de elegir diferentes pistas sonoras, no son la gran cosa pero te ayuda a personalizar la experiencia.

Cada vehículo que podías elegir representaba una dificultad diferente. Se supone que entre más difícil el control se parecía más al de una simulación. Aunque, para ser sinceros, la física del juego es muy exagerada y no se asemeja en nada a manejar un vehículo real.

De hecho, existe un botón de “abortar” para regresar a la pista en caso de que tu vehículo se salga mucho de la ruta o por si tomaste mal un atajo. También sirve cuando una colisión es inminente y quieres ahorrar un poco de tiempo.

San Francisco Rush sobresale porque se presta para explorar. Lo clásico era que para que gastaras más monedas en un juego, la dificultad subía de manera descabellada, aquí te dan varios mapas por explorar. Cada pista tiene muchos atajos y zonas secretas. Es interesante porque aunque encuentres un atajo tienes que saber cómo tomarlo, si no estás familiarizado lo más probable es que lo tomes mal, te estrelles y pierdas tiempo.

-Alex Luna

Micro Machines 64 Turbo (Nintendo 64) – Retro Bits

Es el tercer juego que salió de la serie, el primero salió para el NES. Es un juego de carreras con vista desde arriba, su mayor encanto consiste en que pueden jugar hasta ocho jugadores en la misma consola utilizando solo cuatro controles.

Esto se logra compartiendo el control, uno controla a su vehículo con el stick izquierdo y la otra persona lo hace con los botones “C”, los amarillos. Esto llega a ser incómodo, pero permite que más personas participen simultáneamente.

Si no te agrada eso de compartir el control puedes participar en carreras de cuatro personas. Las carreras son muy caóticas, se desarrollan en lugares comunes para los Micro Machines como el desayunador, un escritorio de trabajo, una mesa de póker, etc.

La jugabilidad es muy sencilla, hay un botón para acelerar, otro para frenar y uno para lanzar ataques que consigues adquiriendo power ups.

La vista desde arriba es lo que vuelve al juego un tanto frustrante, no te permite ver las vueltas que vas a dar o los obstáculos que vas a enfrentar, haciendo que el juego sea más de memoria que de habilidad para esquivar o dar una vuelta de manera correcta.

Lo mejor del juego es el diseño de las pistas y los obstáculos que te encuentras. En el desayunador hay miel derramada que te puede frenar, puedes utilizar un trozo de queso como rampa, en el escritorio de trabajo encuentras una tabla periódica, en la mesa de juegos puedes brincar usando unos naipes. Todo esto genera la sensación que estás compitiendo en pistas salidas de la película “Querida, encogí a los niños”.

MIcro Machines 64 Turbo es un juego difícil y un poco frustrante cuando juegas contra la computadora, no digo que sea despiadada, pero comete pocos errores y fácilmente te deja atrás. El juego se transforma radicalmente cuando lo juegan cuatro personas al mismo tiempo, es un gran juego para probarlo en una reunión, el esquema de control es muy sencillo y todo el caos que se genera en entornos cotidianos entretiene por horas.